Otro robo a un blog ajeno. Pero la «víctima» es otra y lo hago (aparte de dar tiraje a la chimenea de este blog) a propósito del reciente fallo de la Corte Suprema de Chile, que recalificó el crimen contra Nabila Rifo de «uxoricidio frustrado» (jamás usaré la otra palabreja) a «lesiones gravísimas consumadas», bajando en parte la pena al condenado y creando otro conflicto relativo al género (justo en la semana del paseo de los buses «de la libertad» o «la diversidad»).
NOTA: El blog que fue «robado» se borró. Pero puede hallarse artículos parecidos en los siguientes links:
ospina.es/diferencia-la-presuncion-inocencia-in-dubio-pro-reo/

Lejos quedan los tiempos en que los escritos de alegaciones de los abogados y las sentencias de los jueces eran artesanales y personalizados. Unos pocos folios, claros y razonados con alguna cita solemne de jurisprudencia laboriosamente buscada en el Aranzadi.
Perdón en el tiempo pasado sin haber escrito. He estado ocupado con mi trabajo y para más remate me enfermé, pero hoy vuelvo para tratar una cosa más bien pequeña y relacionada con mi profesión.
Mayo es el «Mes de Europa». No sólo porque el día 9 es el «cumpleaños» del continente (día de la Declaración Schuman), y no sólo porque un sábado de mayo se juega la final de la Champions League. Es también otro evento, que también se celebra un sábado de mayo, de hecho se celebra mañana. Sí, señores, el nunca ponderado Festival de la Canción de Eurovisión. Sí, señores, la «Champions League» de la canción europea, este año en Kiev, tendrá a 25 países disputando el Micrófono de Cristal, luego de dos jornadas de eliminación celebradas el martes y jueves de esta semana. 

