En medio de la conmoción pública que se ha desatado en las últimas tres semanas, quisiera poner mi grano de arena para contribuir al desarrollo del debate. Esto, centrado específicamente en materias procesales o judiciales.
Sé que hay temas más importantes en este momento para atender, como las AFP, la equidad social, la protección a las Pymes, y la discusión de una nueva Constitución, que son los que concentran la atención pública, sea a favor o en contra. Pero no es posible solucionar el tema de las leyes sustantivas si mantenemos muchos de los problemas que se suceden en materia judicial, que es el lugar donde se resuelven los conflictos que suscita la aplicación de las mismas. Y un sistema judicial moderno, rápido y acorde a las necesidades de la población, se hace preciso que se atienda de manera preferencial a una serie de reformas que incidan en el modo en que la gente pueda resolver sus diferencias y se dé eficacia al derecho. Leer Más
Esta columna la escribo a partir de una situación sucedida en mi desempeño profesional, sobre la mala utilización de una norma del Derecho de Familia, pensada para situaciones de peligro. Me refiero al uso del procedimiento de violencia intrafamiliar parta situaciones que no tienen mayor relación con actos de agresión o maltrato, movido más que todo por la ignorancia general en cuanto a los procedimientos judiciales y a la falta de uno que se dedique a ciertas situaciones que pasaré a explicar más adelante.
Enero ha sido un mes pastoso. Pocos clientes, muchas molestias. Pocos ingresos y muchos gastos. Y como la autodisciplina no es una de mis virtudes (he mejorado pero todavía no me siento óptimo en ello), ha sido poco el entusiasmo para hacer alguna columna. Pero ahora voy a hacer un mínimo esfuerzo y les dejo este posteo, que va a ser breve.