En los últimos días, mi alma mater la Universidad de Chile se ha visto envuelta en escándalos referidos a la tolerancia y el pluralismo político entre estudiantes. Primero, por la agresión sufrida por una estudiante de la Facultad de Ciencias Sociales debido a sus posiciones políticas, que difieren de la inmensa mayoría de quienes asisten a ese lugar. Pero me quiero centrar en lo que está sucediendo en la Facultad de Derecho, de donde egresé hace casi una década, debido a la propuesta de Estatuto para el Centro de Estudiantes de Derecho (CED), que entre otros contenidos destaca la presencia de varios “anti” en su declaración de principios. Así las cosas, el Estatuto declara al CED como un ente anticapitalista, antiespecista, anti imperialista, antipatriarcal, entre otros. Leer Más
Estatutos CED: “Pro”, no “Anti”
Esta columna la escribo a partir de una situación sucedida en mi desempeño profesional, sobre la mala utilización de una norma del Derecho de Familia, pensada para situaciones de peligro. Me refiero al uso del procedimiento de violencia intrafamiliar parta situaciones que no tienen mayor relación con actos de agresión o maltrato, movido más que todo por la ignorancia general en cuanto a los procedimientos judiciales y a la falta de uno que se dedique a ciertas situaciones que pasaré a explicar más adelante.