Hace algunos días se celebró en Chile el Día del Niño. No es la fecha oficial a nivel internacional, fijada por la ONU el 20 de noviembre. Es más bien uno de esos días inventados por el comercio para dar una razón a la gente para comprar. Originalmente este artículo lo iba a publicar el año pasado, cuando la fecha tuvo un elemento especial, que diferenció esa ocasión de las otras anteriores: hubo una serie de marchas en el país, a propósito del gran escándalo que significaba la serie de ineficiencias y graves atentados contra los jóvenes atendidos en los centros del Servicio Nacional de Menores (Sename). Con la consigna #yanoestansolos, se llamaba para protestar contra el abandono punible en que queda buena parte de los niños y adolescentes dependientes de estos servicios.
Los Niños o la Idea Jerárquica de la Edad
Esta columna la escribo a partir de una situación sucedida en mi desempeño profesional, sobre la mala utilización de una norma del Derecho de Familia, pensada para situaciones de peligro. Me refiero al uso del procedimiento de violencia intrafamiliar parta situaciones que no tienen mayor relación con actos de agresión o maltrato, movido más que todo por la ignorancia general en cuanto a los procedimientos judiciales y a la falta de uno que se dedique a ciertas situaciones que pasaré a explicar más adelante.
Enero ha sido un mes pastoso. Pocos clientes, muchas molestias. Pocos ingresos y muchos gastos. Y como la autodisciplina no es una de mis virtudes (he mejorado pero todavía no me siento óptimo en ello), ha sido poco el entusiasmo para hacer alguna columna. Pero ahora voy a hacer un mínimo esfuerzo y les dejo este posteo, que va a ser breve. 


